Uma Thurman rompió el silencio y acusó a Weinstein y Tarantino

Si te gusta esta nota, Compartila!

ACTUALIZADO: 

Uma Thurman lanzó un comunicado y Tarantino respondió a los relatos del rodaje de Kill Bill

 

Uma Thurman Kill Bill crash

 

Uma Thurman dio una entrevista reveladora al New York Times. Confirmando lo que ya había insinuado hace unos meses, luego de que salieran a la luz las primeras acusaciones, habló de que también fue víctima de abuso por parte de Harvey Weinstein; pero además decidió revelar otro tipo de abuso y esta vez el foco de la acusación es Quentin Tarantino.

La actriz de Pulp Fiction y Kill Bill reveló que el cineasta tuvo una actitud “abusiva y negligente” cuando la forzó a filmar una escena de riesgo en el set de Kill Bill.

En el artículo que el diario neoyorquino tituló “This Is Why Uma Thurman Is Angry” – Por esto Uma está enojada – la actriz reveló que ella también fue víctima del mounstro de Hollywood Harvey Weinstein, encargado de la producción ejecutiva de cientas de películas incluyendo toda la filmografía de Tarantino. 

Uma relató dos incidentes. El primero, post lanzamiento de Pulp Fiction; el productor se desnudó y la llevó a un sauna de vapor y al ella querer salir, él “enloqueció y se enfureció”. Poco tiempo después, llegó el más fuerte: se le tiró encima en un hotel de Londres. “Fue como un golpe en la cabeza. Me empujó para abajo. Trató de tirarse encima mío, quiso sacarse la ropa. Hizo todo tipo de cosas no agradables”, recordó. Thurman dijo que intentó confrontarlo, pero Weinstein la amenazó con su carrera.

En 2001, la actriz volvió a trabajar con Quentin Tarantino para Kill Bill. En esa instancia, Uma dice que su relación con Weinstein “no existía” y lo tomaba como “un enemigo” y no cruzaba palabra alguna. Sin embargo, como Weinstein produjo Kill Bill, ambos se encontraron en varias ocasiones y en particular en una fiesta post festival de Cannes. En esta fiesta, Thurman le contó a Tarantino sobre sus experiencias pasadas con Weinstein. Tarantino aparentemente confrontó al productor esa misma noche, por lo que en un momento Weinstein agarró a Thurman en un rincón y le pidió disculpas. 

 

El abuso de poder no deja de ser abuso. Y si bien resalta que Tarantino la defendió esa noche, Thurman también recordó un incidente en el set de Kill Bill en que la actitud del director no fue muy agradable. En la famosa escena en la que Beatrix maneja el convertible azul para matar a Bill, Tarantino le pidió a la actriz que se suba al auto y maneje, si bien habían anunciado que el vehículo no era seguro.

Con miedo, Thurman le pidió a Tarantino que utilizara un doble de riesgo para manejar. “Te prometo que es seguro”, le dijo el director, “llegá a 40 millas por hora sino tu pelo no va a volar de la forma correcta y tendremos que filmar una vez más”. Como relata Uma, no hubo forma de convencer a Quentin y finalmente cedió y aceptó filmar la escena ella misma. Las preocupaciones de Thurman estaban más que justificadas: terminó chocando el auto contra un árbol y quedó con algunas lesiones. De esto revelaron un video de la cámara que llevaba el auto, que muestra el choque:

 

 

 

“El volante estaba en mi vientre y mis piernas estaban atascadas debajo de mí”, relató al NY Times. “Sentí este dolor abrasador y pensé: ‘Dios mío, nunca volveré a caminar'”. Thurman dice que el choque la dejó con un “cuello permanentemente dañado y rodillas rotas”.

Después del accidente, amenazó demandar a la productora de Tarantino, Weinstein y Weinstein, Miramax. Durante años, Tarantino se negó a proporcionarle el metraje del incidente, y solo después de que ella amenazó con ir a la policía, se lo entregó. “Cuando me atacaron después del accidente pasé de ser una colaboradora creativa e intérprete a ser como una herramienta rota”.

En su relato Uma concluye: 

“Harvey me agredió, pero eso no me mató. Lo que realmente me atrapó del accidente fue que fue un tiro barato. Había pasado por tantos aros de fuego en ese punto. Siempre había sentido una conexión con el bien común en mi trabajo con Quentin y la mayor parte de lo que permití que me ocurriera y lo que yo participé fue como una horrible lucha de barro con un hermano muy enojado. Pero al menos yo tuve algo que decir, ¿sabes? Personalmente, me ha llevado 47 años dejar de estar enamorada de personas que son malas contigo. Tomó mucho tiempo porque creo que, como niñas, estamos condicionadas a creer que la crueldad y el amor de alguna manera tienen una conexión y que es como el tipo de época del que necesitamos evolucionar “.